ENTRE ALFEÑIQUE, CEMPASÚCHIL Y TRADICIÓN, TOLUCA LEVANTA EL TELÓN DE SU FIESTA MÁS DULCE
PARTICIPAN MILES EN FESTIVIDADES A SAN ANDRÉS
Miles de habitantes de San Andrés Cuexcontitlán caminaron y danzaron hasta la catedral de Toluca para escuchar misa y dejar a su Santo Patrono, donde permanecerá ocho días antes de la festividad en su honor. El próximo viernes regresarán por él para trasladarlo nuevamente a su templo.

Con música de banda, carros alegóricos, disfraces y bailes tradicionales, caminaron cerca de siete kilómetros de su comunidad a la catedral de Toluca, en el recorrido no se observó sana distancia y no todos portaron cubre bocas a pesar del aumento de casos de COVID-19.

En las festividades participan más de 25 mil personas que durante los próximos días, cantarán y bailarán en lo barrios que componen la comunidad.

Dicha festividad tiene mas de 100 años, inició en la época en la que existían grandes haciendas y ranchos donde los peones se organizaban al término de las cosechas para realizar una celebración a la que llamaban combate, después de esta quemaban un torito, pero como los patrones no permitían que lo quemaran en los ranchos, los peones iniciaron esta práctica en la parroquia de San Andrés.

Los trabajadores realizaban bailes tradicionales, en los que demostraban su inconformidad por el trato de los capataces, motivo por el que los jornaleros se disfrazaban de estos con una gabardina larga, una máscara y un látigo, otros lo hacían de bartolas es decir de mujer y llevaban un cacomistle como parte de su vestimenta y del baile tradicional otomí.

San Andrés se festeja el día 30 de noviembre, pero como en esa temporada la población aún trabajaba en las cosechas de maíz sólo se hacía una misa al santo patrón ya que los hacendados no querían perder sus cosechas, por lo que para que todos disfrutaran de una festividad religiosa, se acordó que fuera en la primera ó segunda semana de enero cuando ya habían concluido los trabajos en las parcelas.

Esta peregrinación, en la que participan decenas de organizaciones, tiene la característica de que gran parte de los participantes se visten con los trajes tradicionales de la etnia otomí, el vestido de la mujer consiste en un chincuete o “enredo” de lana muy amplio y largo de color azul marino o negro, con líneas verdes, anaranjadas y amarillas; y una blusa de popelina de color blanco, manga corta con bordados en motivos florales, faunísticos o geométricos, o bien una combinación de ellos, además es característico de la indumentaria otomí el uso del quexquémetl, que puede ser de algodón o lana en varios colores.

Los hombres utilizan la tradicional vestimenta de manta, sombrero y guaraches, pero con el paso del tiempo hay quienes han optado también por disfraces de monstruos, máscaras de algunos personajes públicos y camisetas con logotipos de su equipo de fútbol favorito.

Los participantes de esta celebración, bailan durante horas para darle gracias al santo patrono por el año que paso y pedirle que en el presente les vaya bien.

