Apuñalan a piloto en pleno vuelo: avión con 174 pasajeros aterriza de emergencia en Arabia Saudita
¡NI LO INAUGURAN Y YA LO ESTÁN PARCHEANDO! BULEVAR COLIBRÍ SE HUNDE ANTES DE CUMPLIR UN AÑO
La ampliación a cuatro carriles del Bulevar Colibrí todavía no ha sido inaugurada oficialmente y ya acumula reparaciones, hundimientos y cuestionamientos sobre la calidad de los trabajos realizados.
La obra, presentada como una de las grandes apuestas de infraestructura vial para esta zona del Valle de Toluca, ni siquiera cumple un año de haber concluido sus principales trabajos y la carretera ya requiere nuevamente la intervención de personal para repararla.
De acuerdo con lo observado en la zona, los hundimientos que han comenzado a aparecer en la vialidad han tenido que ser atendidos en al menos dos ocasiones, con trabajos de bacheo y reparación. El problema que surge entre los habitantes es evidente: ¿cómo es posible que una obra nueva necesite parches antes siquiera de ser inaugurada?
Y la pregunta va más allá del estado actual de la carretera: ¿quién está pagando estas reparaciones?
Esto abre una interrogante que las autoridades deberían aclarar públicamente: ¿qué garantía tiene la obra y qué responsabilidad está asumiendo la empresa constructora ante las fallas que presenta?
Los habitantes de San Francisco Tlalcilalcalpan han sido testigos de una obra que, desde su construcción, ha estado acompañada de retrasos, modificaciones y trabajos adicionales.
Ahora, a pocos meses de haberse concluido la ampliación vial, aparecen nuevos hundimientos que obligan a intervenir nuevamente el pavimento.
Para los habitantes, comerciantes y automovilistas que durante meses soportaron cierres, tráfico, polvo y afectaciones, el escenario resulta difícil de entender: una vialidad que todavía no tiene inauguración oficial ya necesita mantenimiento correctivo.
¿CUÁNTO LE ESTÁ COSTANDO A LA CIUDADANÍA REPARAR UNA OBRA QUE SE SUPONE DEBERÍA ESTAR EN PERFECTAS CONDICIONES?
Por ahora, el Bulevar Colibrí sigue sin ceremonia de inauguración, los semáforos permanecen sin operar y el pavimento ya acumula intervenciones.
Una “mega obra” que todavía no abre oficialmente sus puertas… pero que ya conoce demasiado bien los parches.



