RESCATAN A 11 ANIMALES DURANTE CATEO POR PRESUNTO MALTRATO EN TOLUCA
LIDERAR
Cualquier imagen sirve, cualquier actitud, incluso si no es genuina… bueno, pensar así es la antítesis del líder. En realidad hay que ser honestos hasta la brutalidad, luego se van puliendo las formas, aunque si ya las tienes, mejor todavía. El asunto es que felicidad y entusiasmo son imposibles de fingir. Ayuda un poco poseer mirada penetrante, hacer nulos aspavientos, más bien pulcritud en movimientos y cerrar la boca. Piensa…, piensa…, piensa antes de hablar o escribir. Sonrisa empática, simpática y sonora, a juego con la mirada. Pedir perdón y permiso es para seguidores, un líder es lo que es y punto.
¿Colores? Los institucionales, aunque si no es el caso, aplicar los que sean. Por favor ya nada de las desfasadas combinaciones del S. XX. En todo caso sin sonrisa y mirada los colores dan lo mismo, tú decides, consistente o discordante; aprende a lucir por el ser, el aspecto es secundario. Lo valioso sin duda está en la fuerza interior.
¿Ropa? ¡Oye, vístete de personalidad! Ese es el secreto, ser genuino, y la honestidad siempre aflora en el rostro, proyectando cuanto eres, ahí no hay falla, es tan importante como el mismo mensaje. Haz que el tuyo sea fuerte, pero empático. Al mirarlo se pondrá en marcha algo inexplicable, primitivo: la voluntad de seguir a su portador. Un líder combate y vence al miedo, da certeza, elimina temores y angustias sobre cuánto nos rodea hoy, y pueda ocurrir en el futuro. Es antídoto contra la incertidumbre, pero para ello debe ser real en seguridad y determinación absolutas, irrenunciables. Porque los demás pondrán la suya en sus manos.
Una vez edificada tu imagen, cuídala, domina la expresión en todo sentido: voz, rostro, cuerpo, letras. Sé experto en comunicar con aplomo, pero economía. Di poco, dilo bien, con verdad, esto no se encuentra sujeto a negociación… tampoco es posible para todos. Recuerda, muéstrate pequeño y serás hecho a un lado. Sólo existe un sendero para quienes lideran: la grandeza. Esta llama atrae, un grupo sin líder carece de sentido, amalgámalo, al hacerlo crearás unidad. Un organismo vivo hecho de diversidad en pensamiento y acción; con sentido, propósito, destino, todo a consecuencia de su líder.
Sin líder, son tumulto. Sin ellos, el líder es ronin, un llanero sin causa ni amo. Ellos son tu razón, todo tu ser por y para ellos, trabajo, sacrificio. La labor de guiar es la más importante de todas, porque marca ritmo, ruta y porvenir… a veces en mitad de la tormenta. Sin líder todo está perdido, reina la queja, temor, inmovilidad. Tú, inspira, atrae, une. Conecta con lo profundo, crea lazos emocionales, fusiónate con quienes te siguen, emana poderío, magnetismo personal al servicio de una causa.
Sé lo que estás destinado a ser… y hazlo ya.
Shayd Santillán.
