EN EL CENTRO CEREMONIAL OTOMÍ RENUEVAN LA VIDA
FOTO REPORTAJE: Iván Hernández
Cultura, identidad, naturaleza y símbolos estuvieron presentes en el Centro Ceremonial Otomí para el encendido del Fuego Nuevo durante el equinoccio de primavera, reafirmando la riqueza y raíces del pueblo otomí que a través de una ceremonia con danzas y rituales prehispánicos renovó la vida, el equilibrio, la fertilidad y el inicio del ciclo agrícola.
Rodeado de un impresionante bosque, el Centro Ceremonial Otomí resguardado por 45 esculturas; siete columnas centrales; 12 conos gigantes, símbolos de la música y el agua y por la escultura de Tata Jiade, el dios sol de los otomíes, recibió a cientos de visitantes que además de admirar el lugar construido para preservar la cultura del pueblo “hñähñu”, disfrutaron de la naturaleza y dieron la bienvenida a la primavera.
Ceremonias, danzas, música, ofrendas y muestras de artesanías y gastronomía, mostraron a visitantes y residentes del municipio de #Temoya la grandeza de los otomíes.
El Centro Ceremonial Otomí fue inaugurado en 1980 con la intención de que el pueblo hñahñu, como también se le conoce a los otomíes, tuviera un espacio para llevar a cabo sus ceremonias y rituales ancestrales.





